Siempre habrá un mañana
- 4 feb 2025
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En el éxtasis del amor Jorge Drexler se pregunta, ¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío? En las películas que narran magistralmente una época nos preguntamos:¿dónde termina la ficción y comienza la realidad? A veces, nos cuesta decir.
“Siempre habrá un mañana” (C’é ancora domani,2023) está ambientada en el período de posguerra en la Italia de 1946. Las mujeres han pasado por mucho, y han resistido. En lo cotidiano sufren todo tipo de violencia machista. Pero este año están por volver a votar. En ese mundo está Delia (Paola Cortellesi), una mujer que trabaja en su casa y además es costurera y enfermera. Está entusiasmada con el compromiso de su hija Marcela. La protagonista es también la directora del film. Paola Cortellesi es actriz, comediante, guionista y ahora directora de cine. “Siempre habrá un mañana" es su primer largometraje. Se puede ver su sello que fusiona comedia con cruda realidad. ¿Por qué elegir este género para contar una historia tremenda? ¿Será que es la posibilidad de mostrarse como poderosas más que como víctimas?

Durante mucho tiempo pensé que las mujeres que estaban en una relación violenta solo eran víctimas. Que no habían podido salir de ahí, o no se daban cuenta o simplemente (simplemente, qué ironía) no podían. Cuando puse la mirada más cerca, en las mujeres de mi familia, en mi, entendí que era un todo mucho más complejo. Desde ese momento no dejo de pensar en los gestos de resistencia que tienen esas mujeres. Pienso sobre todo en las de otra época, en dónde estaba mucho más naturalizada la violencia. En los gestos cotidianos para hacer la vida más linda, porque siempre se sabe cuando la vida puede ser más linda. En esta película la directora logra un registro muy particular. Cuenta una historia mundana en un contexto de violencia de género y de transformaciones políticas y sociales para las mujeres en Italia. Todo eso sin abandonar el lenguaje cinematográfico que nos remite directamente al neorrealismo italiano.
El neorrealismo italiano fue un movimiento cinematográfico surgido en Italia durante los años posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial y la caída del régimen fascista de Mussolini. Se caracterizaba por basarse en historias realistas, rodadas en exteriores y protagonizadas muchas veces por actores no profesionales. Las películas neorrealistas, venían a mostrar los cambios en la sociedad italiana de la posguerra donde la pobreza y la precariedad estaba más que presente. Los directores más conocidos son Roberto Rosellini, Luchino Visconti, Vitorio de Sica, Giuseppe de Santis. Si no han incursionado en esta etapa de la historia del cine les recomiendo porque la manera de narrar es preciosa. Aunque la directora tiene como referencia esta etapa no es por eso que eligió el blanco y negro para el filme, sino por recuerdos de su infancia. Al tomar como punto de partida las historias que le contaba su abuela siempre se las había imaginado de ese color.
Pino Solanas dice que “ están las películas que no son más que la continuación de lo que sucede en la televisión, incluso con peor calidad; y después está el cine en serio.” ¿Por qué lo traigo a Solanas? Porque considero que es un referente haciendo cine político no panfletario. En ese sentido “Siempre habrá un mañana “ entra dentro del cine en serio. En el drama familiar se está contando mucho más, sin perder la belleza ni los detalles.

La atmósfera del pueblo puede relacionarse con los cuentos de Natalia Ginzburg. Esta escritora italiana (1916-1991) logra que podamos percibir el paso del tiempo a través de sus personajes, íntima y sencilla. Paola Cortellesi construye los personajes principales y secundarios con detalles que permiten describir la vida en esos tiempos. Destaca la sororidad entre las mujeres de la época, una cofradía secreta.
La música es otro de los pilares de la película, no sólo acompaña sino que completa la escena y le da otro significado. Mezcla clásicos italianos con temas modernos de rock. El juego entre formar parte de lo que dicen los personajes y estar fuera de la historia le da un toque característico de los musicales.
El 2 y 3 de junio de 1946 las mujeres de Italia fueron a votar por primera vez. De 25 millones de habitantes, 13 millones eran mujeres. En Argentina la primera vez que las mujeres pudimos votar fue en 1951. Esta inclusión fue producto de aquellas que lucharon por dar voz en la política a las ideas y pensamientos de nosotras. Desde ese momento hasta ahora las mujeres hemos salido a la calle a exigir nuestros derechos. Si bien muchas mujeres en ámbitos de poder actúan en detrimento de otras mujeres, hay muchas otras que son fundamentales para poner en agenda y avanzar con cuestiones fundamentales. En los últimos meses se ha quitado presupuesto en políticas públicas vinculadas a la violencia de género. En Argentina hay un femicidio cada 32 hs, las narrativas que niegan la violencia de género agravan esta situación. Nosotras inauguramos nuestro 3 de junio en 2015 para gritar Ni Una Menos. Tenemos que seguir haciéndolo, por eso son importantes películas como estas. Porque pasan los años y todavía tenemos que seguir diciendo: acá existimos.

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La película se puede ver en Stremio o Google Play.
Columna publicada en el semanario digital @otropuntodigital



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