Pequeña gran vida
- 30 ago 2024
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¿Y si todo empezara de cero? ¿Qué harías si tuvieras la posibilidad de elegir una nueva forma de vivir? ¿Serías capaz de romper la matriz de ciudadano ejemplar? ¿Hay algún lugar en dónde abandonar el egoísmo? ¿La culpa? ¿Qué harías cuando te traicionen? ¿Qué aprendiste de lo viejo? ¿Te habrá alcanzado lo que viviste cuando se te acabe el saldo? Las preguntas aparecen mientras pasan las escenas. La imagen de portada no advierte que es una posibilidad. Pensar. Aunque, ahora entiendo, el buen humor siempre ayuda a pensar.

Traducida como “Pequeña gran vida” (Downsizing, 2017), esta película mezcla ciencia ficción y comedia para dar como resultado una obra brillante. Inteligente y entretenida por igual. Hay que destacar la dirección y guión de Alexander Payne. La versatilidad e imaginación como realizador audiovisual es increíble, basta con mencionar algunas de sus producciones: “A propósito de Schmidt” (2002) “Entre Copas”(2004), “Nebraska” (2013), “The Holdovers” (2023).
En esta oportunidad se plantea un futuro en donde es posible reducir a los seres humanos a la altura media de 10 cm. Este nuevo descubrimiento da la posibilidad de una mejor calidad de vida de la que tenían en el tamaño original. Todos los bienes se cuantifican y se multiplican por 1000, lo que hace que en el caso de la mayoría de las personas no tengan que trabajar nunca más y se dediquen a “disfrutar” la vida. El matrimonio de Paul Safranek (Matt Damon) y Audrey Safranek (Kristen Wiig), ante las dificultades económicas y el estancamiento que sienten en sus vidas, deciden someterse a la reducción. Sin embargo, el conflicto inicia cuando Paul termina el procedimiento y recibe la llamada de Audrey, su mujer, diciendo que se arrepintió y que ahora no puede afrontar verlo hecho un mini ser humano. Cambio de planes: no va a volver con él.
El filme toca una importante diversidad de temas. Sobre cada tópico se podría profundizar, sin embargo sólo los voy a mencionar algunos para dar una idea. Quiénes trabajen en espacios educativos tienen a disposición un material muy potente para realizar análisis con estudiantes y colegas.

El avance científico. Luego del descubrimiento de los científicos noruegos, la herramienta pensada con fines nobles y ambientales es utilizada por otros Estados de manera no ética. ¿Les suena? Exacto. Oppenheimer. Luego de su trabajo en la coordinación para la creación de la bomba nuclear se arrepintió y se convirtió en asesor de la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos desde donde abogó por el control internacional del poder nuclear para evitar la proliferación de armamento nuclear y frenar la carrera armamentista entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Como escribe Gabriel Markus: “Necesitamos una nueva Ilustración, todo el mundo debe recibir una educación ética para que reconozcamos el enorme peligro que supone seguir a ciegas a la ciencia y la técnica”.
Cuestiones ambientales. La finalidad principal de este invento es la contribución con el ambiente. Con la miniaturización de los humanos la explotación de los recursos naturales se reduciría, al igual que los desechos generados por ellos. Sin embargo resulta ser una excusa para favorecer intereses económicos de grupos empresarios.
Nuevas formas de organización de la sociedad. En estas nuevas comunidades está la posibilidad de empezar desde cero. Nuestro protagonista cree que solo hay bienestar para quienes viven allí. A través de Ngoc Lan Tran (Hong Chau), una presa política de Vietnam convertida a miniatura como castigo por su rebelión, descubre otra realidad. ¿Cómo puede ser que habiendo empezado desde cero se reproduzcan las mismas desigualdades sociales que en el mundo original? Problemas de acceso a la salud, a la alimentación y a la vivienda digna es lo que viven la mayoría de inmigrantes en las nuevas ciudades. Se repiten las mismas preguntas filosóficas desde los griegos hasta los contemporáneos. ¿Por qué seguimos eligiendo la desigualdad entre los humanos?
El control sobre los cuerpos. Al iniciar el tratamiento para achicarse, las personas son manipuladas como materia inerte. A través del montaje podemos comparar el trato hacia las personas con el de los animales en un frigorífico. El control sobre los cuerpos se da a través de la ciencia y también de la vigilancia sobre ellos. No hay conciencia crítica ante la vigilancia ejercida en los mundos en miniatura.
No hay certezas que atraviesen el filme, solo la intención de mostrar lo absurdo del mundo. La búsqueda personal por darle un sentido a nuestro paso por la tierra. “Cuando sabes que la muerte está cerca, ves las cosas con más atención” dice uno de los personajes. No hay un mundo perfecto, ni un futuro cierto. Aunque la ciencia se esfuerce por lograrlo no es posible. Somos los humanos quienes podemos hacer algo por los demás y facilitar el sentido de estar en este mundo. Dice un poema de Claudia Masin: “Tiene que haber un modo de curarnos. /Un modo de que no nos desgarremos por torpeza/ y descuido cada vez que intentemos acercarnos/ los unos a los otros para darnos/ algo distinto a lo que hemos recibido, algo/ que no puede destruir ni ser destruido:/ qué tremendamente hermoso/ sería si pudiéramos/ desprendernos de este cuerpo malherido/ que siente al mundo y a los demás como rivales/ en una tarea agotadora, interminable: tener/ un pecho que respire, una boca que trague, es decir,/ sobrevivir para nadie, para nada”.
Reseña publicada en @otropuntodigital . Año 2024



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