La nueva vida de Toby
- 10 jul 2023
- 3 Min. de lectura

La nueva vida de Toby o en su idioma original Fleishman Is in Trouble, es una miniserie de 8 capítulos disponible en Star Plus. El guion está escrito por Taffy Brodesser Akner, quien es la autora del libro homónimo publicado en 2019.
La serie cuenta la historia de Toby ( Jesse Eisenberg), un médico de 40 años que está recién separado de su esposa Rachel (Claire Denis), con la que llevaban 15 años de casados y una hija y un hijo del matrimonio. El conflicto inicia cuando su ex mujer desaparece dejándoles sus hijos en la madrugada.
Mediante el relato de su amiga y compañera de juventud Libby (Lizzy Caplan) nos vamos metiendo de lleno en la historia de este personaje: Toby Fleishman, un médico hepatólogo. Como en los cuentos tradicionales identificamos claramente al protagonista, sus leales compañeros (amiga y amigo de la adolescencia pertenecientes a la comunidad judía),su antagonista (en este caso la ex mujer), y sus deseos. Vemos la transformación que va sufriendo ante el abandono y desaparición de la.madre de sus hijos. Como tiene que hacer malabares para equilibrar crianza, hogar, profesión, sexo y amistad. Lo vemos perturbado al tener que hacerse cargo de los conflictos que presenta criar infancias y adolescentes en esta época: regular uso de pantallas y celulares, bullying, el acercamiento a lo sexual, entre otros temas. Pensamos, bueno: al fin un guiño para todas esas madres que tienen que hacer todo eso porque los progenitores se borran. De hecho los rasgos del personaje de Rachel han representado durante mucho tiempo lo masculino: ambición, poder, deseo de riqueza, llegadas tardes al hogar por estar trabajando, la creación de un imperio de la nada, autos lujosos, gimnasios, etc.
Sin embargo la serie va un paso más allá: deja a Toby un momento y se concentra en lo que implica la maternidad desde el punto de vista de Rachel y de su amiga Libby. Las dos, de manera diferente, se han perdido en ese laberinto en el que nos suelta la maternidad. Los otros piensan que nos perdemos del afuera, pero en realidad nos perdemos mucho más del adentro. ¿Cómo se vuelve? ¿Cómo llegamos a abrazarnos de nuevo? En todo ese ruido, ¿Cómo identificar el deseo propio del resto?
En todos los capítulos la serie vuelve sobre las acciones y discusiones del pasado de los personajes, cuándo eran más jóvenes. De alguna manera se explican las decisiones que los habían dejado en ese lugar. No hay buenos ni malos, hay sujetos intentando transitar este mundo de la mejor manera posible. El matrimonio, esa institución que aún hoy sigue teniendo tanto peso en nuestra cultura, aparece acá como un lugar vacío. No vacío en el sentido de la nada, sino de todo lo esperable. Lo inabarcable. A la vez como sitio de la esperanza, de sendero.
Con imágenes de una ciudad de Nueva York preciosa y un ritmo audiovisual que se asemeja a una caminata en la que vamos pensando junto a los personajes en nuestra propia vida. Estemos casados o no, porque lo que está en el centro de la trama es el deseo. ¿Cómo llegamos hasta acá? ¿Qué hicimos con toda la potencia que teníamos a los 20? ¿Y la que tenemos ahora? Porque si de algo estamos seguros es que hay tiempo. Como canta Gabo Ferro y Luciana Juri:
Ya no hay culpa, ya no hay duda, ya no hay malo, ya no hay bien / puro perro bravo, ningún amo traidor, ningún amo fiel / La felicidad fue tan grande que de cerca no se vio / si no pudimos entonces, entonces podamos hoy / es un alma descargada, las palabras que no sé / es violencia y es renuncia, es una deuda del Bien.



Comentarios